El aprendizaje como cambio biológico

Nancy Duarte, una especialista en técnicas de presentación efectiva en el contexto de negocios, explica de forma muy gráfica algo que sucede también en el rol de los profesores en el proceso de enseñanza-aprendizaje: “…tú no eres el héroe que salvará a la audiencia, la audiencia es el héroe … .Entonces, ¿cuál es tu rol? Tú eres Yoda, no Luke Skywalker.1Duarte, N. (2010). Resonate: Present visual stories that transform audiences. Hoboken, New Jersey: Wiley-VCH.

Esta simple idea del rol del profesor como facilitador tiene que ver directamente con no sólo hablar de “educación”, sino también de “aprendizaje”. Para esto, es necesario conectar la forma en que operan las Instituciones de Educación Superior (IES) con lo que actualmente conocemos de la biología y psicología del aprendizaje, y de cómo éste es un fenómeno de transformación personal.

Nuestra humanidad tiene una base biológica que debe servir como guía para estudiar cómo funciona el aprendizaje. Si bien no existe aún total claridad sobre una gran gama de procesos de nuestra mente, sí hay conceptos que pueden y deben ser traspasados desde la investigación neurocientífica a la facilitación del aprendizaje en las IES. Aprender es un proceso en que nuestros cerebros físicamente cambian a través de una experiencia fundamentalmente personal, donde el estudiante conecta la nueva información con una cosmovisión propia, encajando lo nuevo en un espacio que hace sentido con lo que ya está en su lugar, o simplemente desplazando ideas antiguas que contradicen la nueva visión sobre un tema.

Este proceso de «hacer sentido» a los estímulos operan bajo ciertas restricciones en nuestra capacidad de procesamiento de éstos. Por ejemplo, nuestro cerebro tiene limitantes en la cantidad de “bits” de información que puede ser manejada en un momento dado: siendo cada bit un estímulo como un sonido, una expresión facial o información visual, nuestra capacidad de manejo simultáneo es de 7 bits aproximadamente2Csikszentmihalyi, M. (2009). Flow: The psychology of optimal experience, página 28.. Esto hace que podamos dejar de escuchar a alguien totalmente cuando estamos pensando en otra cosa, o nos lleva a conducir nuestros carros en “piloto automático” para sorprendernos de haber llegado a casa sin recordar mucho sobre el camino. También esto pone énfasis en la forma en que nuestros cerebros procesan la nueva información que reciben. Los modelos actuales de memoria, por ejemplo, consideran más de un tipo de almacenamiento con diferentes características y objetivos funcionales. Los estímulos externos que recibimos se almacenan en una memoria de corto plazo, que como lo dice su nombre, tiene una alta volatilidad, manteniendo la información durante segundos o minutos. Un ejemplo es si en este momento pido que recuerde el número “784390” y lo escriba en un papel sin mirar la pantalla. El dato está grabado temporalmente, lo suficiente como para escribirlo en el papel, pero en un par de horas lo más seguro es que ya no quede mucho rastro de él.

Otro tipo de memoria según estos modelos es la memoria de trabajo, de la cual la memoria de corto plazo formaría parte, y que corresponde a aquella en que conscientemente podemos procesar sus contenidos para realizar acciones sobre ellos. Estas dos memorias volátiles pueden generar, luego, entradas en nuestra memoria de largo plazo, de capacidad virtualmente ilimitada y que puede acompañarnos toda la vida. La gran pregunta es qué hace que un recuerdo quede almacenado en este espacio permanente y, más importante, de qué depende que pueda ser obtenido cuando se requiere. Algunos factores identificados y que pueden ser utilizados en la facilitación del aprendizaje incluyen, entre otros:

  • El rol de las emociones: para muchos chilenos nos es fácil recordar detalles visuales sobre la noche del 27 de febrero de 2010 en que vivimos un terremoto de grandes proporciones en una buena parte del país. Cómo estábamos vestidos, dónde estábamos, qué hicimos luego de que terminó de moverse el suelo, todo eso está registrado y podemos recordarlo con mucha mayor claridad que un evento reciente como lo que almorzamos el miércoles de la semana pasada (a menos que justo ese día haya ocurrido algo especial).
  • La saturación de la memoria de corto plazo: estar sentados dos horas en una sala de clases recibiendo información de forma constante puede saturar el procesamiento de los estímulos recibidos. Nuestro cerebro necesita tiempo para procesar esta información y llevarla a la memoria de largo plazo, por lo que técnicas como el chunking (dividir el contenido en partes más pequeñas y digeribles) pueden tener un gran impacto. Junto a esto, hay tiempos determinados para que estos procesos operen; las pausas dentro del proceso son importantes para mejorar la retención de información.
  • Recordar en lugar de ensayar: los estudiantes suelen usar diferentes técnicas de estudio. Está demostrado que es mucho más efectivo para mejorar la retención de conocimiento nuevo el ejercitar el recall, es decir, el forzarse a recordar el dato registrado, en lugar del ensayo, es decir, leer una y otra vez el mismo contenido. El cerebro establece conexiones más “fuertes” o eficientes con los datos que necesita más seguido, y elimina lo que no se usa.
  • Los recuerdos relacionales: un nuevo recuerdo tiene muchas más posibilidades de establecerse y de estar disponible al recall si tiene conexiones con otros recuerdos ya existentes y relevantes para el individuo. Esto destaca nuevamente la importancia de la adaptabilidad del proceso de aprendizaje a las características individuales de cada estudiante, algo que la tecnología puede proveer. Si los ejemplos en una lección están desarrollados usando carros antiguos como ejemplo, y un estudiante no tiene ningún interés en el tema, será más difícil que el recuerdo se arraigue.
Breve presentación de la Dra. Julie Schell, University of Texas at Austin, sobre el uso de tests cortos durante una clase para la práctica de la recuperación de información por parte de los estudiantes para mejorar la retención.

El aprendizaje es en esencia un proceso personal. No es algo que se le haga a los estudiantes, sino algo que ellos mismos hacen3 Ambrose, S. A., Bridges, M. W., DiPietro, M., Lovett, M. C., & Norman, M. K. (2010). How learning works: Seven research-based principles for smart teaching. San Francisco, CA: Jossey-Bass.. El profesor no puede directamente manipular las neuronas de un estudiante o conectarlo a una máquina que le inyecte el conocimiento (al menos no aún). Esto resulta en una motivación adicional para separar las actividades de aprendizaje en etapas que den mayor libertad y apoyo al alumno para adaptar la experiencia a sus propias características. Por ejemplo, la transmisión de información debiera ser parte de un proceso personal, asincrónico, donde el alumno repite la lectura o los videos las veces que quiera, y los estudia en el orden que prefiera. Todos somos distintos, las prácticas que mejor nos funcionan lo son también. La clase sincrónica de Zoom debiera ser el lugar donde nos reunimos para hacer sentido de lo que estudiamos, con el profesor como un facilitador y guía del proceso. Si este esquema suena familiar, es básicamente aula invertida (flipped classroom) en un contexto virtual.

Las diferencias personales se hacen manifiestas no sólo en el estado actual de nuestras características, sino también en la evolución de ellas en el tiempo. Aprender es un proceso con distintas etapas temporales donde el estado de la etapa actual afecta las etapas siguientes. Adicionalmente no sólo debiéramos analizar las diferencias entre estudiantes y sacar conclusiones generales, sino que debemos llevar el análisis al terreno individual. Los promedios y las generalizaciones ocultan información, algo que podemos contrarrestar usando las herramientas tecnológicas a nuestro alcance para adaptar y entender el proceso de cada alumno individualmente.

Aplicar conceptos de la investigación de Neurociencia, Psicología Cognitiva y Ciencia del Aprendizaje, en combinación con diferentes herramientas tecnológicas disponibles, puede ayudarnos a mejorar los resultados de nuestros estudiantes a través de técnicas basadas en evidencia que pueden ser combinadas con nuestra propia experiencia. No es un proceso sencillo, pero puede cambiar de manera radical los resultados de la formación en la Educación Superior y el beneficio final que los estudiantes obtienen de ella.

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Comentarios

  1. Estimado Cristian, la idea de que la nueva información necesita ser digerida es muy ilustrativa. Es como el alimento, hay que ingerirlo poco a poco para tener una buena digestión. ¡Te imaginas si alguien se priva de comer una semana y toda la cantidad de alimento de los 6 días la ingiere el 7mo. día!

  2. Es medular emocionarnos para aprender las ganas, motivación actitud y compromiso determinará nuestros aprendizajes para que llegue a la memoria a largo plazo, en la misma línea la neurogénesis ha demostrado que se puede aprender a cualquier edad teniendo en cuenta las ganas y la necesidad por aprender, Gracias Cristian por compartir un tema que nos permite repensar sobre nuestros aprendizajes en nosotros y como lo generamos en los estudiantes.

  3. El aprendizaje es en esencia un proceso personal. es muy cierto , aun teniendo en cuenta que cada docente debe de conocer las caracteristicas de los estudiantes segun sus etapas de vida.
    El profesor no puede directamente manipular las neuronas de un estudiante o conectarlo a una máquina que le inyecte el conocimiento Todos somos distintos,
    Es muy cierto paro aun asi funciona mucho la dinamica del maestro en la motivacion cada docente debe de planificar las mejores estrategias para llegar al estudiante y mas aun a concientizarlo en su aprendizaje depende de la estrtegia del maestro como llegar y obtener mejores resultados.

    La clase sincrónica tambien tienen mucho sentido en estas epocas donde las personas nos mantenemos aisladas por la emergencia Sanitaria, el maestro que aparte de enseñar conocimientos mantiene una interaccion socioemocional que le hace mantener un sentido a la relacion social de los estudiantes con el profesor(a) quien es un facilitador y guía del proceso de (e -a) y es lo que necesitan todos ( as) las personas ( la interaccion social).

  4. Tal como se señala el aprendizaje es algo que los estudiantes realizan, no algo que otro haga en ellos, se trata de un proceso personal. Las experiencias personales son intransferibles, por lo que cada uno de nosotros debe vivir su propia experiencia de aprendizaje, la que dependerá de nuestras propias características como aprendices. La labor del profesor requiere de mucha creatividad para proporcionar al estudiante la posibilidad de experiencias ricas y variadas que promuevan el aprendizaje de calidad. Se requiere conocer a los estudiantes pero también conocer mis propias capacidades como docente.

  5. El aprendizaje si bien es un proceso personal, este se potencia en la interacción del estudiante con su entorno, lo importante del artículo es que el estudiante es único en su forma de aprender por tanto debemos respetar sus ritmos, aquí nuestro papel inicialmente es motivar al estudiante para que inicie su proceso de aprendizaje y luego brindarle las herramienta que faciliten este proceso. Concuerdo con Cristian que nuestra meta debe ser lograr que el estudiante sea autónomo es su aprendizaje de modo que nuestras videoconferencias deben ser los espacios donde los estudiantes fortalezcan sus aprendizajes a través de la socialización de los mismos y bajo la supervisión del docente.

  6. Mejorar los resultados del aprendizaje de nuestros estudiantes es el reto cotidiano de todo maestro. Ello nos conduce a la indagación de técnicas basadas sobre todo en la experiencia y en la acción didáctica, lo cual le dará mayor fuerza al acto de aprender con entusiasmo y con mediación de recursios tecnológicos innovadores adecuados a la forma de pensar y ser del estudiante.

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