Opinión: No sólo tecnología, más experiencia educativa

Columna escrita por Verónica Herrera Fernández. Diseñadora y comunicadora chilena, especialista en entornos virtuales de aprendizaje, con más de 20 años de experiencia en los ámbitos de Educación, Innovación, Tecnología y Comunicación.


El 2020, el Coronavirus trajo consigo la incorporación brutal de las tecnologías en la docencia. Las instituciones de educación en todo el mundo se vieron obligadas a reaccionar trasladando sus clases presenciales “tal cual” a plataformas tecnologías para dar continuidad a su labor educativa. Dado lo anterior, en la mayoría de las instituciones de educación superior este proceso fue tan abrumador que opacó la experiencia educativa.

Luego de meses desde el inicio de la pandemia en Chile, y cuando ya todos estamos un poco más “subidos” en la adopción de las tecnologías para la enseñanza, podemos ver algunos efectos de las acciones que tomaron las instituciones educativas para enfrentar la emergencia.

Como es de público conocimiento, el COVID-19 ha tenido un tremendo impacto en el ámbito educativo. Por un lado, ha dejado en evidencia que existe una enorme brecha digital tanto de acceso como de competencias digitales, y por otro, durante el periodo de distanciamiento social, tanto docentes como estudiantes han sufrido duros efectos de una experiencia educativa improvisada:

«A partir de experiencias de interrupción forzada del año escolar, como resultado, en ausencia de una respuesta educativa intencional y efectiva, es probable que la pandemia COVID-19 genere la mayor disrupción en oportunidades educativas a nivel mundial en una generación». (Reimers & Schleicher, 30 de marzo de 2020).

En este contexto, quiero compartir la experiencia de una institución educativa que reaccionó distinto a la generalidad de ellas, y que ha obtenido resultados diferentes. Se trata de Estudio Paisaje, una escuela de paisajismo chilena, que al igual que la mayoría de las instituciones no estaba preparada para trasformar su forma de enseñar de un día para otro y cuya principal dificultad para hacer clases online era la naturaleza práctica de su disciplina.

Lo interesante de esta experiencia es que tuvieron la lucidez de no actuar precipitadamente: reaccionar. Se detuvieron a evaluar sus condiciones e identificaron sus fortalezas y debilidades para enfrentar esta crisis,  luego, optaron por priorizar el cuidado de sus docentes, dado que ellos eran agentes claves de su quehacer educativo. Su fortaleza era que contaban un equipo de docentes expertos en sus disciplinas, comprometidos y dispuestos (valor distintivo de la Escuela), y sus debilidades consistían en que carecían de competencias digitales y tecnologías adecuadas para dar clases online.

Con estos antecedentes, se propusieron enfrentar este contexto complejo poniendo foco en encontrar la forma de replicar la experiencia educativa que debía vivir el estudiante en las clases, experiencia que era lo más importante que ofrecían, y a su vez, evitando complejizar la labor educativa, al exponer a los docentes a aprender herramientas tecnológicas en condiciones de adversas.

Primero, fue necesario conocer cómo estaban viviendo esta crisis los docentes. Se les reunió para que compartieran sus incertidumbres y miedos, y evidenciaran que todos estaban viviendo lo mismo. En esta instancia, también, se sinceraron las condiciones críticas en las que se estaría trabajando de ahí en adelante. Parte de esas condiciones eran el cambio de las clases (presenciales), que hasta ese momento era un espacio seguro para los docentes, a un ambiente nuevo y desconocido, como lo era el entorno virtual de enseñanza.

En segundo lugar, habría que adaptar la forma de crear las experiencias de enseñanza aprendizaje, de tal forma de asegurar que se generaran las interacciones significativas necesarias entre docentes y estudiantes para lograr el aprendizaje. Y en tercer lugar, con la convicción de que era clave no complejizar las tareas del docente se aplico la lógica de que “menos es más”, vale decir, se definió utilizar tecnológicas menos sofisticadas-complejas para replicar la instancia educativa, aquellas que estuviesen más a mano y que fuesen fáciles de usar, tanto para profesores(as) como para estudiantes. Se esperaba que mientras menos plataformas y canales de comunicación tuviesen que manejar los docentes, mayor posibilidad de enfocarse en generar la situación de aprendizaje. Con estas determinaciones se pusieron a trabajar.

Al poco andar y casi sin darse cuenta, la barrera de la tecnología ya no era tal, sino más bien, se había convertido en un factor que despertó la creatividad de los docentes, quienes tuvieron especial cuidado de ir comprobando si los experimentos que hicieron con sus estudiantes daban los resultados esperados. Descubrieron que esta modalidad les permitía tener una relación más personalizada con sus alumnos,  entre otras varias ventajas. Además, tomaron consciencia de que sus materiales requería ser modificados e incluso que debería desarrollar material adicional con características distintas para poder atender toda la necesidad de esta situación educativa online.

Una vez que los docentes se apropiaron del desafío, comenzaron a probar estrategias para replicar situaciones que en lo presencial era trivial y que ahora en lo virtual resultaban mucho más difíciles. Al mismo tiempo, intercambiaban datos y sugerencias contando lo que a cada uno le resultaba mejor para dar solución a estas nuevas formas de enseñar. Compartir las buenas prácticas se fue convirtiendo en una forma de trabajar. Con el tiempo, los docentes mejoraron sus clases, materiales e interacciones, adecuaron sus contenidos y fueron probando nuevas tecnologías.

Si bien, el trabajo práctico era y sigue siendo el mayor desafío de esta Escuela, se fue logrando replicar algunas partes de la experiencia con el acompañamiento cercano del docente, que guiando paso a paso al estudiante en la experimentación lograban vivir la situación esperada. Esto ha significado un avance en el trabajo práctico en alguna medida.

Esta crisis sanitaria que los ha obligado a cambiar su manera de hacer las cosas, que a primera vista ponía en peligro la continuidad a la Escuela, con el tiempo se fue trasformando en una oportunidad de ampliar su oferta y alcance. Actualmente, Estudio Paisaje, como resultado de su estrategia para enfrentar el Covid, en primer lugar, ha podido continuar dando el 100% de los cursos y el diploma al igual que el año anterior, también ha abierto el acceso a estudiantes de otras regiones de Chile y Latinoamérica. En segundo lugar, la modalidad online les ha permitido triplicar la cobertura y participación tanto de las charlas, como de los seminarios, y a su vez, duplicar la frecuencia de realización de estos, dada la facilidad logística: no requerir espacio físico ni traslado de participantes. Por esta misma razón, han logrado incluir más exponentes extranjeros, lo cual le ha agregado valor a sus eventos.

Por otro lado, se han dado cuenta de las oportunidades que les ofrecía la modalidad virtual y han ido creando nuevos programas educativos de características novedosas tales como giras internacionales virtuales, tours educativos y cápsulas pedagógicas, entre otros, lo cual finalmente les ha permitido que los estudiantes vivan una experiencia más global y ampliar el alcance e impacto de la Escuela en un 500% en relación a un año normal.

En suma, la implementación de un programa educativo online en contexto adverso, puede ser exitoso a pesar de no contar con las tecnologías adecuadas ni las competencias digitales, si se logra empoderar a los profesores(as) y crear las condiciones para que se produzca la instancia de enseñanza-aprendizaje en un ambiente propicio para ello.

Priorizar el apoyo a los docentes e involucrarlos en la construcción de la solución es, a mi juicio, el aspecto determinante para que esta Escuela pudiera sortear exitosamente el desafío que le presentó la pandemia. Otro aspecto relevante fue posicionar a la tecnología solo como un medio para asegurar la experiencia educativa. Esta estrategia ha logrado que los profesores no tengan el trauma de haber tenido que subirse a una tecnología a la fuerza, si no, que por el contario, dado que la trasformación de sus clases y la adopción de las herramientas tecnológicas ha sido dosificada, casi sin darse cuenta han desarrollado sus competencias digitales y se han apropiado de la tecnología de tal forma que se han atrevido  a experimentar e inventar, lo cual los deja mejor preparados que si hubiesen tenido que aprender a usar las Tics a la fuerza.

Según mis años experiencia he podido comprobar que “menos tecnología es más experiencia educativa”, si bien, la tecnología da infinitas posibilidades y puede ser muy poderosa en educación, si no se le usa con sentido, con un propósito, y sí no se le da el valor justo para la función que cumple en una instancia educativa, puede transformarse en una gran barrera para lograr el aprendizaje.

Finalmente, el aspecto más significativo fue que la Escuela tuvo la lucidez de no actuar precipitadamente. Al detenerse, reflexionar y tomar decisiones de acuerdo a sus condiciones, logró revertir la barrera de la tecnología y trasformó esta crisis sanitaria en una oportunidad de reinventarse, adaptarse a un escenario incierto, ampliar su oferta con la creación de programas novedosos y crecer en su cobertura

“El futuro de la educación pasa por la identificación y puesta en valor de aquellas dimensiones de la práctica docente que son estrictamente humanas y que ninguna  alternativa virtual puede sustituir”. Ainara Zubillaga Del Rio.

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Comentarios

  1. Todo cambio lleva consigo, cierta resistencia al emprenderlo; sin embargo, se hizo, un cambio brusco por cierto, sobre todo para docentes con algunos años enseñando, utilizar las TICs. Muchos de los estudiantes nos llevan ventaja, pero ahora que estamos inmersos en el cambio, considero, lo estamos haciendo bien.

    1. Muchas gracias por tu opinión. Debemos cuidar y valorar a nuestros profesores(as) porque sí ellos no hacen bien lo que mejor saben hacer, todo el sistema colapsa. No olvidemos que los docentes son los únicos que a través de los estudiantes pueden cambiar el mundo.

  2. El antes y después de la pandemia Covid-19 han cambiado nuestros hábitos y pasará bastante tiempo comprender el impacto total en nuestro campo del servicio educativo y será necesario innovarnos para construir espacios alternativos de enseñanza y aprendizaje ,estoy de acuerdo que la tecnología debe ser solo un medio pero es necesario en nuestra comunidad universitaria.

  3. Que interesante y acertado el análisis de este artículo, es el reflejo de una realidad que todos los docentes de los diferentes niveles de la educación vivimos de un momento a otro por esta pandemia, fue inesperado ,no estábamos preparados,quedamos silenciados e impactados ante esta realidad,tiempo para darnos cuenta de todas las falencias tecnológicas que como institución y como país teníamos,por otro lado los estudiantes se negaban aceptar las clases virtuales por falta de equipos, medios económicos para acceder a una red más estable ,tuvimos que reaccionar y enfrentar el problema,incursionamos en una capacitación intensiva,que nos permitió acceder en la tecnología y vivimos el primer día de clase como un hecho histórico y trascendental ,hoy hemos superado nuestros temores,es más nos hemos vuelto más creativos, con muchas ansias de innovar y conocer aún más de estos alcances tecnológicos,es un despertar a la modernidad de la enseñanza aprendizaje,tanto para docentes como para los estudiantes en fin para toda la comunidad universitaria,pero pese a todas las bondades y beneficios que nos pueda brindar esta alternativa ,la vivencia e interacción presencial ,expresar mutuamente nuestras emociones,sentimientos,acciones y ver en una clase de manera directa. los rostros,los gestos y expresiones de mis alumnos es algo que sólo la docencia presencial nos puede brindar y que jamás una máquina la podrá reemplazar.

    1. Muchas gracias Carmen!.
      En esta pandemia los docentes debieron abordar su labor académica sin apoyo; en un entorno virtual bastante desconocido y en un contexto de crisis mundial. Asumieron una serie de tareas que en la educación presencial no son de su responsabilidad, por ejemplo, velar por que la plataforma de clases estuviera operativa; los alumnos estuvieran conectados; los canales de interacción estuviesen habilitados e informar y además, atender los problemas técnicos, administrativos y emocionales de los estudiantes, entre otras muchas responsabilidades. Por otro lado, la falta de contacto presencial con los estudiantes les impidió tener la temperatura, el estado emocional y de situación de los estudiantes para así, poder actuar frente a sus necesidades y problemas. Los profesores(as) han tenido que trabajar todo este tiempo a ciegas con sus alumnos.
      Estoy muy de acuerdo con lo que opinas «ver en una clase de manera directa los rostros, los gestos y expresiones de mis alumnos es algo que sólo la docencia presencial nos puede brindar y que jamás una máquina la podrá reemplazar.»

  4. Estimada Verónica Guerra
    En verdad es una gran experiencia lo vivido en la Institución Educativa Superior que te encuentras laborando, has mencionada algo importante y yo estoy de acuerdo con ello cuando mencionas que la tecnología es buena, siempre y cuando lo sepamos utilizar, de no ser así sería un obstáculo para la labor del docente y el aprendizaje del estudiantes, hay que considerarlo sólo como un medio.

    1. Gracias por tu comentario. Suele suceder que la tecnología deslumbra por las muchas posibilidades que genera y más veces de las que uno quisiera concentra nuestra atención y perdemos de vista otros aspectos que son la razón por la que las utilizamos.

    1. Estimada Yaneth, concuerdo con su comentario. El desafío que menciona es grande porque haber podido hacer clases clases online, es una parte solamente de los muchos aspecto que el profesor(a) debe dominar para lograr una experiencia de enseñanza aprendizaje de calidad.

  5. El futuro de la educación pasa por la identificación y puesta en valor de aquellas dimensiones de la práctica docente que son estrictamente humanas y que ninguna alternativa virtual puede sustituir.
    Por supuesto en el aula virtual tambien debe llevarse esa identidad caracteristica de cada docente con sus alumnos y colegas , no se debe perder la parte humana.cuando hay inconvenientes se tiene que revertir la barrera de la tecnologia , se acuede a se flexible, a la empatia, y motivación constnate.

    1. Un salón más complejo, en el que no basta con el encuentro del profesor(a) y el estudiante, porque este encuentro esta mediado por muchos aspectos… partiendo por la factibilidad de conectarse de los participantes, aspectos que gran parte de las veces los profesores (as) no pueden asegurar. Dificultades que nos permite darnos cuenta de todas las falencias tecnológicas que como institución y como país tenemos, tal como lo menciona Carmen Laos Ajalcriña en su comentario.

  6. La disrupción es una de las señales tangibles de la globalización, la pandemia no creo que sea tan disruptiva, lo que sí, es necesario que los nuevos modelos sean ágiles, de rápida adaptabilidad, pero sobre todo contextualizado, la realidad nueva no es igual en todos los lugares y sus evidencias dependerán de cómo se afrontó el fenómeno en su momento, por lo tanto, generará experiencias diferentes, que deben ser referentes a tomar en consideración cuando se refieren a capacidades docentes.

    1. Comparto con usted la importancia de contar con modelos ágiles y sobre todo contextualizados, lo que significa que habrá que diseñar distintas soluciones de acuerdo a las distintas realidades. Los estándares no parecen ser la solución en este escenario de crisis.

  7. Verónica, buenas noches, muy bien su reflexión.
    El COVID -19, ha dado un gran impacto a la educación en todos sus niveles y modalidades, en el contexto mundial, que sirve de acicate a los docentes a estar prestos a los cambios inmediatos, permanentes e impredecibles. Consecuentemente, las universidades tienen que aplicar la reingeniería en la implementación de las plataformas virtuales, laboratorios, replanteamiento de los planes curriculares e implantar la educación virtual y presencial; acordes a las exigencias de las diferentes carreras profesionales que ofertan.

  8. +Considero que el contenido del tema es importante, todo proceso en su realización requiere del conocimiento de cómo hacer las cosas y en ello va dándose la experiencia, saber hacer. claro sabemos que en la educación es importante la tecnología pero lo prioritario es la pedagogía la cual adapta a la tecnología y en esta circunstancia.

  9. Interesante lo que se puede leer, en el presente documento, todos a nivel mundial, nos hemos visto en la necesidad de cambiar radicalmente nuestros estilos de enseñanza, tener que aprender muchas cosas desconocidas referente a las TIC, pero finalmente muy provechosos, fructífero, porque son experiencias nuevas y que nos a apoyado para realizar mejor nuestra labor docente.

  10. Buenas tardes que gusto me da que pese a una serie de dificultades los maestros y estudiantes han demostrado resiliencia para salir adelante, la experiencia compartida es una muestra que cuando nos proponemos logramos nuestras metas… este año 2020 ha sido una constante evaluación formativa tanto para maestros y estudiantes . Sígamos el camino de la creatividad e innovación para seguir mejorando nuestro desempeño profesional. Atentamente,
    Gaby Cabello Santos
    UNE-EGyV

  11. El COVID-19 trajo muchos cambios en la sociedad y en el mundo, tanto docentes como estudiantes han sufrido duros efectos de una experiencia educativa. La barrera de la tecnología se convirtió en un factor que despertó la creatividad de los docentes en el mundo. En la actualidad los estudiantes universitarios realizan el autoaprendizaje para fortalecer sus conocimientos y así mejorar su preparación didáctica y servir a la sociedad con calidad.

  12. El uso de las tecnologías de información en estos tiempos, es de suma importancia, puesto que su uso denota una de las competencias transversales que todo profesional de este milenio debe poseer, creo que muchos de nosotros ya teníamos resuelto este tema como un valor agregado puesto que trabajamos con estudiantes digitalizados, su uso dependerá de la materia que se quiera enseñar propiciando de nuestra parte desarrollar un aprendizaje activo y pertinente. Por lo tanto, el contenido presentado fortalece aun mas nuestras competencias.

  13. Interesante el contenido, claro que todo lo que podamos decir no tiene valor si encontramos grande diferencias sociales, donde los que menos tienen no tienen absceso a la tecnología, estudiantes de la educación básica y nivel superior que no cuentan con internet y mucho menos con un buen equipo electrónico, no quiero ser negativo, pero esa es nuestra realidad.

  14. Estimada Verónica ,
    Muy interesante la experiencia compartida, de ella saco como conclusión que la pandemia nos ha permitido reflexionar sobre nuestra práctica docente y como resultado de ello seleccionar las herramientas tecnológicas y las nuevas estrategias de enseñanza que facilitaran el aprendizaje de nuestros estudiantes

  15. Definitivamente nada como la actividad humana, la experiencia de un docente es fundamental. Ahora si un docente es competente y conoce lo que habla y enseña, y se acompaña de herramientas como las que hemos aprendido a usar en la no presencialidad, es fabuloso.. Me preocupa sin embargo, conocer que algunos docentes han renunciado a su ejercicio docente porque no han podido afrontar este nuevo escenario de enseñanza. El cambio de paradigma no es sencillo, por ello las universidades deben ser mas humanas y preocuparse por todos. Los docentes antiguos deberían ser apoyados por docentes modernos, así la experiencia y conocimientos que tiene el primero se valora y el segundo se forma, sin dejar de lado a ambos.

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